miércoles, 17 de septiembre de 2014

MANIFIESTO A LOS CUERPOS PROHIBIDOS 1°

Me enoja el mundo
sus formas inertes
sus separaciones impuestas
las construcciones encima y dentro de los cuerpos
las distancias y los pesos
las fronteras en la carne
el miedo en la multiplicidad de la piel

Pero es ahí
es ahí donde sobrevive mi lucha
donde inicia mi resistencia
y se trazan mis pasos en la posibilidad del amor

Es así
con esa negación
con esa sensura al paso transitorio del amor en cuerpos prohibidos
que sobrevive la belleza en mi
y mi posibilidad de encontrarla

Quizá algún día
me resigne a la estética de las categorías
y así
me nombre sin ambicionar desde este cuerpo abstracto

Quizá un día
abra los ojos frente al espejo
y me reconozca en la piel que habito
y me identifique en lo que se supone de mí

Quizá un día
camine más allá del horizonte
y sea feliz
de haberme perdido.


27° S

Tengo el clítoris elevado hacia ti /delirio frotando los cielos/ desde esta raíz que se crece y palpita/ desde este segundo que se extiende y se alarga Tengo un animal que transita mi cuerpo/ sin sentir fronteras ni medir distancias/ movido por la magia hormonal de mi instinto en ti Tengo un conjunto de feromonas que persigue tu rastro que olfatea tus huellas que ensancha mis cuevas y pedalea el espíritu Tengo un instante sincero/ una urgencia corpórea una válvula que chorrea este deseo de mi/ este deseo de ti y de un mismo aroma

Tengo un espacio que ronda tu tiempo/ para existir/



viernes, 5 de septiembre de 2014

A°v

Anular el trazo con el que miran los ojos
Insaciarnos en la colisión de todas las posibilidades adheridas al pellejo
Despertar sin cuerpo y no temer
ni a la ausencia ni al vacío

Dfrmd°

Arrancaré mis pelos cuando quiera darle la cara al mundo
Mientras, ansia la sospecha, olfateando el pelaje en trascendencia de forma

Preguntas Qué es el tiempo
Yo supongo que son preguntas del instante

Sin direccionalidad precisa, sin líneas trazadas sobre los  futuros, con la fe en el abstractismo
Me gusta pensar que limpiamos nuestra córneas al espejo
que sacudimos nuestros cuerpos jugando con la carne que se moldea al antojo libre del movimiento cambiante de la vida

acaricio al mundo desde esta deformidad